Alphaville, une étrange aventure de Lemmy Caution, 1965, 99 min., Francia
★★★
DIRECTOR Jean-Luc Godard
GUIÓN Jean-Luc Godard
MÚSICA Paul Misraki
FOTOGRAFÍA Raoul Coutard (B&W)
REPARTO Eddie Constantine, Anna Karina, Akim Tamiroff, Valérie Boisgel, Jean-Louis Comolli, Michel Delahaye, Jean-André Fieschi, Christa Lang, Jean-Pierre Léaud, László Szabó, Howard Vernon
PRODUCTORA Coproducción Francia-Italia; Athos Films / Chaumiane / Filmstudio
PREMIOS 1965: Festival de Berlín: Oso de Oro
GÉNERO Ciencia ficción. Drama | Nouvelle vague. Thriller futurista
Por Hernán Touzón
El director nos presenta una película distópica, fuertemente ligada a novelas como 1984 (Orwell) y Un Mundo Felíz (Huxley). Se nos presenta una ciudad opresiva, tecnócrata y racional, en la que los individuos ven su libertad coartada de muchas maneras. El problema de la película es que no parece conducir hacia ninguna parte, la trama es más bien una excusa para desarrollar algunas temáticas como la falta de libertad; el poder, las armas y la guerra en manos de una dictadura; el culto a la personalidad; la dictadura del lenguaje (robado claramente de 1984), la ciencia al servicio del poder. En definitiva, lo que el director nos entrega es una alegoría sobre la deshumanización del mundo capitalista, en donde hay una fuerte denuncia hacia el funcionamiento de las sociedades tecnócratas. En ese contexto, es válido entonces que el director haya decidido concluir la película con un diálogo entre los protagonistas donde se enaltece el sentimiento más puro del ser humano: el amor.
El dato de color: Algunos dicen que la voz computarizada de ALPHA 60 podría haber inspirado a Kubrick para darle vida a HAL 9000 (la computadora que controla la nave espacial en 2001: Odisea del Espacio)






